Coloquio de Brujas 7: Pandemia y violencia contra las mujeres: más allá de las cifras

by Jul 10, 2020Coloquio de brujas0 comments

ALHARACA

19/06/2020

 

Transcripción del conversatorio

Laura Aguirre Quisiera que cada una muy brevemente empezara de manera introductoria a plantear qué es la violencia de género específica hacia las mujeres y también en qué estructuras está fundamentada esta violencia. Después pudieran seguir explicando un poco como son estas generalidades o especificidades que ha tomado también la violencia durante la época de la pandemia. Gracias. 

 

Deisy Cheyne Bueno, a me gustaría partir de lo que quedó plasmado en nuestra ley, la Ley Especial Integral para una Vida sin Violencia para la Mujer, que fue aprobada el 25 de noviembre del 2010, fue sancionada en enero del 2011, pero en vigencia solo hasta el 2012. Por lo tanto, tenemos que saber que solo llevamos apenas nueve años, un país tan violento como este, solo tiene nueve años de contar con una ley que, aunque hoy le veamos todavía algunas debilidades, ha sido un logro jurídico que culminó después de un gran esfuerzo que inició el movimiento de mujeres por contar con esta ley, porque fue una ley elaborada por el movimiento de mujeres. Silvia Juárez es una de las pioneras en esto, por eso es que me gusta siempre recalcar esta situación. No fue una ley que nació en la Asamblea Legislativa, sino aprobada y a partir de años y años de presionar para que esto se convirtiera en una ley de la República. En esa ley, la violencia contra las mujeres se define como cualquier acción, cualquier acción basada en su género, es decir, acción contra una mujer por el hecho de ser mujer que le cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, tanto en el ámbito público como privado. Así está tipificado en la ley. En la ley se define también los tipos de violencia que se que se reconoce la violencia económica, la violencia feminicida, la violencia física, la violencia psicológica y emocional, la violencia patrimonial, la violencia sexual y la violencia simbólica. Esos fueron los tipos de violencia que fueron tipificados en aquel momento, hace como nueve años atrás. Hoy, a la luz de la realidad, de repente podemos identificar otro tipo de violencias que en aquel momento no fueron previstas, pero hoy pudiera ser que necesitamos conceptualizar. Por ejemplo, la violencia migratoria, la violencia que sufren las mujeres que migran tanto cuando van hacia la ruta del destino como a su retorno cuando son deportadas. Ahí hay todo un fenómeno de violencia multidimensional que sufren las mujeres migrantes en este caso. Y también hay otra violencia que ahora, para significar algo, le está llamando la violencia pandémica. Porque yo creo que en estos cuatro meses de pandemia y de todo lo que ha significado son las mujeres en particular que han sufrido una violencia, que tiene que ver con la circunstancia y la situación en la que se enfrentaron, a partir de la cuarentena y del confinamiento. Entonces eso para decir que además de lo ya tipificado, puede hacer que tengamos necesidad de seguir pensando y reflexionando sobre cómo hablar de otros tipos de violencia, viejas y nuevas violencias que hoy se juntan en el marco de esta pandemia.  

 

Silvia Juárez Hola, muy buenos días. Qué alegría poder compartir con alharaca en este espacio y esta reflexión que debe motivarnos, pues precisamente a ir más allá de concebir un dato, a veces un número en frío, pensando siempre en que es un drama humano que está inscrito en nuestras sociedades. Hace mucho tiempo, como decía Daisy, trabajo para la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz, ORMUSA y coordino el “Programa por una vida sin violencia” y desde ahí le apostamos a, en primer lugar, el reconocimiento de la violencia como un problema que afecta de forma desproporcional, masiva, unidireccional y prácticamente de forma ininterrumpida. Creo que concuerdo con Daisy, que todo ese es el legado, de feministas desde hace muchos años, más de 60 años que han venido luchando por posicionar la violencia bajo el reconocimiento de una categoría de violaciones sistemáticas de derechos humanos. Y de voy a partir para considerar que ha sido una violación sistemática  y durante una emergencia no hay interrupción de esta victimización. Qué ocurrió y qué cosa, digamos, han ocurrido durante esta emergencia nacional por la pandemia mundial del COVID19 que no, no habíamos considerado en otras emergencias y tienen que ver más con cómo puso en evidencia todas estas cosas, todas estas debilidades que el sistema afrontaba previo a la emergencia. Por ejemplo, descubrimos que quedó muy expuesto que los sistemas de protección no han sido capaces de estructurar un sistema de respuesta que se basa en la detección temprana y la prestancia, la protección. ¿ Por qué lo digo? Porque básicamente el sistema solo se activa por la presencia exclusiva de las mujeres. Requieren la presencialidad de las mujeres para activar. Quedó tan en evidencia que tardarán al menos 45 días, de los 85 que estuvimos en confinamiento, en adecuarse servicios del Estado para dar asistencia remota. Por ejemplo, se activaron números de teléfono, pero era un número de teléfono que te dabann indicaciones o orientaciones de adónde ir, de si esperarte o no, pero no te podían brindar protección, no te podían recibir una denuncia vía telefónica o vía WhatsApp. No te podían resolver una situación emergente de auxilio práctico y básicamente de pensar que en esta década se construyeron al menos 103 servicios públicos para atender la violencia contra las mujeres, prácticamente sólo 30 de ellos estaban en funcionamiento durante la emergencia y fueron, debo decirlo, de la Policía Nacional Civil, con quienes se logró coordinar para que pudieran dar respuesta inmediata. Sin embargo, sabemos que la fuerza pública fue utilizada también para otros fines, como por ejemplo la vigilancia de la de la prohibición de movilidad de las personas. También no tienen equipo de protección personal, lo cual enviar a una víctima con abordaje de policías sabiendo estas condiciones también es riesgo. Por otro lado, ¿qué pasaba con las mujeres? ¿Qué pasa con las mujeres durante un confinamiento? Se manejó mucho ciertos mitos, yveíamos como muy repetitivamente los medios. Esta afirmación de que el confinamiento era lo que provocaba mayores niveles de violencia contra las mujeres. Hay que tener claro algo, el confinamiento por solo no provoca una victimización. Es decir, si eso fuera así, todas las personas que estamos en este chat lo hubiéramos enfrentado o la hubiéramos ejercido, orque todas estábamos en confinamiento cierto. Sino más bien es que las relaciones de poder que subyacen, a la mayor exposición de mujeres a agresores o hombres violentos, era lo que precisamente hizo aumentar  en datos como 28 feminicidio durante la cuarentena. También un elemento es que las víctimas buscan un servicio precisamente cuando son capaces de tener mecanismos de protección. Por ejemplo, cuando el agresor no está en casa, ¿por qué los días lunes suelen ser los días en que se disparan las denuncias? Porque aunque los hechos hayan ocurrido en el período de mayor convivencia con el agresor, es el día lunes en que el agresor se va a trabajar y donde la mujer puede ir a denunciar. Este factor estaba eliminado en la cuarentena porque el agresor estaba siempre ahí. Tampoco los servicios permitían hacer  denuncias por WhatsApp, por mensaje, sino que si quería llamar tenías que oírte en una casa que pueda ser pequeña en la que todo se oye. Entonces no había posibilidad. También se interrumpió el transporte público y también no había información sobre los servicios. Las mujeres llamaban, por ejemplo, a servicios como los del centro de atención de ORMUSA preguntando y están abiertos y están funcionando. No tenían calidad si estaban funcionando. Y también pensaba, pero si realmente cree que me van a atender porque todo el pensamiento era alrededor de la pandemia, sin considerar verdad que hay servicios como los de atención a la violencia, que son esenciales y que no pueden interrumpirse ni siquiera durante una emergencia. Quedó claro que no contábamos con un plan verdad, como lo ordena el artículo 22 de la ley, y que eso puso en mayores riesgos a las mujeres. Para finalizar, también un elemento importante es el debilitamiento que ha existido de los servicios de atención a la violencia de prevención y también la parálisis que hubo de ciertos servicios. Por ejemplo, los servicios de salud. Eso un promotor de salud, es el que tenía más claro una comunidad, cuántas mujeres estaban en condición de embarazo, mujeres, puérperas, mujeres con condiciones incluso de riesgo que podían apoyarlas. También se vio interrumpido una serie de protecciones y efectos como el fondo de Población ha  sobre la violencia sexual, que pueden acabar en un número significativo de embarazos, impuestos. 

 

Laura Auguirre Muchas gracias. Un día después de esta breve presentación, vamos a dejar el micrófono abierto al chat también para quien de ustedes quieran hacer comentarios, preguntas o contar experiencias, bienvenidas. Yo voy a poner una primera pregunta y generadora para las dos. Silvia, tu mencionaste que la  emergencia sanitaria lo que vino a hacer también fue exacerbar ya las desigualdades que existían y agravarlas. Una de las cosas que hemos visto también es que durante la cuarentena hubo 28 feminicidios y un aumento casi del 70 por ciento de las llamadas de emergencia o de ayuda. Aún así, también persistió un discurso como minorizador de la violencia, de la gravedad, que esta violencia. Desde el Gobierno se emitieron estas declaraciones de que las mujeres estaban más seguras porque ha habido una disminución en el número de feminicidios del año pasado en el mismo periodo.  ¿Es una trampa hablar de las cifras, nada más? o ¿cómo usar las cifras de feminicidio o de llamadas de tal forma que nos sirvan para entender este problema de manera compleja y no simplificarlo tanto como si hay menos feminicidio en marzo o abril, entonces, estamos más seguras las mujeres? Si pudiéramos problematizar las cifras, les agradecería mucho.  

 

Silvia Juárez Bueno, en efecto, el tener datos sin tener conciencia, conocimiento y otro tipo de evidencias alrededor del problema de la violencia contra las mujeres puede ser solo un uso, incluso, diría yo, inútil de los datos. Si yo tengo datos, pero no soy capaz de comprender que estoy frente a un problema de violaciones sistemática, que tengo que hacer lecturas que estén pensadas en las personas sobrevivientes, en cómo evitar y cómo prevenir. Los datos no me van a servir de mucho. ¿Qué nos preocupa?. Nosotros reconocemos que de manera objetiva los datos de letalidad disminuyeron y bien, y es una tendencia que venía de más o menos 2000, 2017, 2018. Es una tendencia  que se acentuó en 2020. Ciertamente eso no lo podemos negar, pero de eso a tener un discurso triunfalista y a decir que las mujeres ya están más seguras, es ignorar  que los índices de violencia sexual aumentaron y no tenía una tendencia en aumento.  Es ignorar v que cómo es posible que estando paralizada todo, las mujeres fueron asesinadas y eran asesinatos que incluso estaban vinculados a las relaciones de confianza. Decir que en los lugares donde aparentemente había más seguridad era donde  más se ejercieron mayores violencia. Y también es ignorar que el problema de la violencia contra las mujeres es un problema que tiene que ver no solo con actos, digamos, de una violencia perpetrada en términos de cuotas de sangre, decimos nosotras, lesiones, hechos con este nivel de gravedad que te quiebra un brazo, un ojo pinta, sino que tienen que ver también con la anulación del ejercicio derecho, porque está a la base de la violencia y las desigualdades. Entonces, el dar un dato en seco, digamos a lo que me llamaría la atención es, por ejemplo, de un dato como eso es investigar a qué se debe este resultado y cómo está. En este análisis plantear hipótesis: qué hizo que disminuyeran de manera tan drástica y qué de eso podemos hacer para que de igual manera podamos tener un comportamiento en las otras formas de violencia. Y cuando usted ve, incluso  una comparando los datos de caída digamos que tuvieron las muertes violentas de los hombres, es una caída bastante acentuada en el caso de las mujeres no. Esa es la tendencia de caída fue mucho más ralentizada. Entonces uno dice qué hace que se tengan este comportamiento diferente. Tendrá que ver con las políticas públicas de seguridad. Están pensadas en prevención entre hombres y como efecto colateral hay una afectación a las mujeres. Son hipótesis, pero nos deberían de llamar a pensar en esta realidad.  

 

Deisy Cheyne A me gustaría agregar algo que que me llamó la atención y Silvia debe tener esto más claro, claro, porque lo tomé del Observatorio de ORMUSA ante el 2019. El 2019 finalizó con una drástica reducción de homicidios. Pero curiosamente el número de mujeres desaparecidas había aumentado como el 40 por ciento más o menos. Entonces ¿Qué significa ese hecho? ¿Qué significa una mujer desaparecida que después no la volvemos a ver nunca más? Entonces, un dato siempre ha sido muy relativo para el análisis de género que hay que hacerle a todo esto. Y en este caso de la pandemia, los creó, y esto a manera de especulación,  lo planteo así: hay sospecha de que se están manipulando las cifras de los enfermos, por qué no también podrían estarse manipulando desde el Estado en general las cifras de homicidios irremisible. Ya hay desconfianza respecto hacia atenernos o no a la veracidad de las estadísticas oficiales. A me preocupa eso. Ahorita no tengo el dato de las mujeres desaparecidas, pero habría también que juntarlo con el tema de las mujeres asesinadas.  

 

Laura Auguirre OK, gracias. Tenemos una pregunta para ustedes ¿cuáles consideran que son los principales desafíos que hay, en específico con el tema de la violencia sexual? ¿Qué desafíos hay para poder encontrar una solución?  

 

Silvia Juárez Bueno, quizá hemos venido impulsando, digamos, una serie de campañas alrededor de ese tema, pero también punteando que para trabajar el efecto de esta victimización, es decir, cómo hacemos cambiar esa mentalidad que coloca a las mujeres como cuerpos, como dice la Dra. , cuerpos precarios que son capaces de enfrentar la violencia de una manera que nunca la ejecutan.  Y tiene que ver con lo que nosotras denominamos la cultura de la violación. En la cultura de la violación hay toda una serie de planteamientos que promueven, casi como una prerrogativa masculina, el uso, abuso, la dominación del cuerpo de las mujeres. Y ahí, alrededor de ella, toda una serie de elementos que favorecen la cultura de los que se auxilia la cultura.  

 

Entre esos tiene que ver, por ejemplo, la hipersexualización de las niñas. Como sociedad, buenos son elementos teóricos que podemos analizar de la antropología. Pero cuando una ve como un dato en un municipio tiene tan altos, digamos, tan elevados datos de victimización contra niñas, de inscripciones de niños con  madre de 14 años, pero que además es un municipio que lleva a cabo todos los años el concurso de Miss Chiquitita. Una no advierte la relación que hay entre un hecho y el otro, y es eso lo que queremos develar. También hay otro elemento dentro de la cultura de la violación y es la ética sexual del silencio. El silencio que se impone a las víctimas, pero que también se imponen socialmente.  Nos habla del fuero patriarcal,  que lo que hace es centrar toda la mirada en la víctima. En hacer evaluaciones morales de ellas. Se está preguntando si cuando dijeron no, realmente no querían decir sí; si realmente nos provocan, víctimas provocadoras, etcétera. Entonces al final las víctimas acaban siendo más enjuiciadas, más expuestas. Un mecanismo de autoprotección es silenciar. Pero eso, en realidad, lo que busca no sólo exponer a la víctima, sino proteger a alguien. Ese es uno de los mecanismos más usados en El Salvador. Lo vemos con los niveles de impunidad, lo vemos con niveles del uso mediático de las situaciones de victimización de las mujeres. Lo vemos también cuando no hay mella sobre los temas de publicidad. El mismo abordaje de la sexualidad en El Salvador sigue siendo un problema en el que no se concentra desde la salud pública, la educación, el más alto estándar de conocimiento de evidencia científica, libre de mitos y prejuicios. Desde ahí vemos cómo ese silencio también contribuye a una cultura de la violación. Se puede hacer porque nadie va a pagar por ella.  

 

Deisy Cheyne Y yo creo que en calidad de desafío, es una pelea que no hemos ganado en el movimiento de mujeres. Ni siquiera como consecuencia en los funcionario, porque cuando este tema se ventiló como parte de los derechos sexuales y derechos reproductivos. Para nosotros siempre estuvo claro que educación y salud son  dos pilares fundamentales de una sociedad, tenían que abordar esta problemática de manera conjunta y articulada. Pero hasta hoy no ha sido posible un entendimiento claro entre entre esos dos ministerios que tienen que pensarse las juntas, porque cuando lo que tenés es una niña de 14, 13 años y embarazada es un problema para el Ministerio de Salud. El Ministerio de Salud no da abasto para atender tanto partos en niñas y adolescentes que se convierten en partos de alto riesgo. Las estadísticas anuales de 20000 niñas, adolescentes y mujeres jóvenes dando a luz en los hospitales que le cuesta al Estado un montón por esa calidad de alto riesgo que tiene, y por otro lado, en el sistema educativo, el gran temor de asumir la educación sexual integral desde los primeros niveles del sistema educativo. No se ha podido avanzar en eso. Entonces, hoy el desafío de cómo entender la problemática es cómo abordar la problemática de manera integral y convencer al Estado de que no pueden seguir paralelamente tratando de diseñar estrategias de manera separada o implementar acciones y programas de mananera separada. Aparte de otras dimensiones que ya tienen que ver con el sistema público de seguridad. Pero un desafío para importante en el año 2000, yo recuerdo, Silvia no si te acuerdas de aquel seminario que hubo de altos estudios estratégicos , donde juntaron a los ministerios de Seguridad Pública, de Salud, Educación de toda Centroamérica, este fue esfuerzo del Fondo de población, para tratar de que juntarlos presencialmente pudiera servir para que se discutía eso y se entendiera la integralidad que necesita el abordaje de la problemática.  Y no pasó a más. Después de ese gran evento importantísimo que tuvimos, ya no se volvió a tocar la temática.  Entonces ese me parece un desafío que habría que seguir insistiendo. El abordaje no puede ser paralelo entre los sectores. Tiene que tener una estrategia conjunta como Estado.  

 

Silvia Juárez También es importante ver la integralidad de las de las acciones. Si se recuerda en el 2017 una una reforma sobre la prohibición del matrimonio con personas menores de 18 años. Tuvimos toda una serie de reparos como organizaciones a esa medida, porque era una medida para nosotros, más en el afán de controlar el cuerpo de las niñas que otra cosa. Pero nosotras a partir de esa prohibición, por ejemplo, también esperábamos que hubiera una respuesta del Ministerio de Educación con campañas hacia los jóvenes, hacia los adolescentes, diciéndoles desde niño: al cuerpo las niñas respeten las mías, no se toca, no se acosa y sin embargo, hasta ahora no hemos visto nada de eso. Entonces una dice defender avances de política pública en términos de reforma, incluso de endurecimiento de penas a nivel de tipos penales. Pero por otro lado, la cultura social lo que va a ser delito solo es gastar recursos en perseguir a los agresores, pero siempre van a seguir habiendo víctimas y la puesta siempre tiene que ser a evitar la victimización.  

 

Laura Auguirre Yo quiero retomar esto también porque mencionabas que uno de los problemas de esta cultura de violencia hacia las mujeres, que hoy es precisamente la exposición a la mediatización de casos y que ahora, después de movimientos como el metoo, que han sido tan importantes y que han estado sobre todo basados en la exposición pública , pues suele hacerse así y creo que tiene que ver también con lo que estaba diciendo Deisy y de esta fragmentación a veces que hay en el Estado que no logran coordinar la atención a los casos. Pero también también están las razones ahí de porqué muchas mujeres deciden no denunciar y buscan otras formas. Y de eso tenemos una pregunta de Jimena que precisamente nos dice: Como muchas mujeres no deciden no hacer denuncias formales, de hecho, la mayoría deciden no hacerlo cuando enfrentan violencia y recurren al círculo social en busca de ayuda o simplemente que las escuchen. Desde su experiencia, ya que estamos hablando también de que el sistema penal no puede ser la única solución, qué recomendaciones estrategias podemos utilizar como mujeres en estos periodos de aislamiento social, de aumento de la violencia, para apoyar a las víctimas que están pasando o a las mujeres que están siendo agredidas. 

 

Silvia Juárez Bueno, yo quizás quiero dejar en claro algunos elementos, porque para pensar estrategias tenemos que tener claro de qué estamos hablando. En primer lugar, nosotros decimos que hay que tener dos cosas básicas desde cualquier posición, ya sea desde el Estado, una organización que conoce, como sociedad, como vecino, como organizadas, como sé, son dos elementos que tenemos que tener a la base de cualquier análisis para con una persona sobreviviente de violencia. La primera reconocerle el estatus de sobreviviente. Eso significa primero, reconocerle el valor que ha tenido para romper su silencio. La fuerza que ha tenido para sobrevivir a una victimización que no fuimos capaces de evitar. Y la segunda es ser tratada con dignidad y respeto. Desde ahí nosotras pensaríamos. Ser tratada con dignidad y respeto significa primero respetar los silencios. También respetar los relatos porque a veces son relatos que no van a hacerse inmediatamente, sino que van a tomar un tiempo. Cuando denuncias y sobre todo aquellas mujeres que viven la violencia y sobre todo la sexual y las relaciones de confianza, que son alrededor del 68 por ciento, eso va a implicar cuestionarse uno mismo. Por ejemplo, si es con tu pareja te vas a cuestionar por qué tomaste la decisión, por qué elegiste ese hombre. Hay mucho alrededor de que pasa por la mente de una persona que ha enfrentado violencia. Entonces tenemos que respetar esos momentos, nunca llevar a las víctimas en calidad de arrastre y mucho menos verdad, utilizarlas y exponerlas, porque esa es una estrategia del poder que el poder expone y descalifica. Sin considerar tu voz, sin considerar, sin respetar tus tiempos, tus pausas, tus momentos de avance, pero también tus momentos de regresión porque estás ante un drama humano, no es algo automático, no es igual en todas las historias de vida. No podemos hacer evaluaciones morales de la víctima, ni mucho menos una selección de quien merece ser víctima y quién no. Esto es importante porque hemos oído, sobre todo estos días, una suerte de acusaciones, por ejemplo, contra el movimiento feminista. Las feministas hemos denunciado a su público, en las iglesias, en los medios, en el deporte, en la farándula, en las organizaciones, en la academia, en los cuerpos uniformados. Estado tiene la obligación bajo sus propias normas, sus compromisos internacionales y sus recursos, de no seleccionar a las víctimas, sino que tiene que atender toda suerte de victimización, todas. Ninguna merece más que otra. Entonces, si tenemos claro ese contexto, cuáles van a ser las pautas para con las sobrevivientes. Bueno, en primer lugar reconocer, reconocerla, escucharla, trabajar con ella y acompañarla en todo momento. Jamás culpabilizarla. Y también pienso que es importante para las sobrevivientes siempre dar esperanza. Cuando hablamos también ponemos a las víctimas como seres totalmente expropiados de fuerza y con la vida acabada, proyectos de vida truncados, pues ellos también si fuera víctima y me veo reflejada en esas miradas, probablemente empiece también alejarme  del reconocimiento de mi propia victimización. Entonces es importante también dar esperanza y saber que una vida importa, importa para continuar y para luchar, no importa incluso si quiero denunciar. De hecho, la denuncia es un derecho del Estado. No me puede obligar. Es un derecho, es una potestad. Incluso me da un tiempo de hasta 10 años, para que pueda romper ese silencio. Nadie me puede juzgar por no haberlo hecho en el tiempo que el Estado quería que yo lo hiciera.  

 

Deisy Cheyne Y en ese sentido, se vuelve un desafío para las organizaciones del movimiento de mujeres. Poder instalar, ofrecer y garantizar un servicio de atención a las mujeres que les sea de tanta calidez y de tanta calidad, que recobren su propia fortaleza para enfrentar al propio Estado. Porque el problema aquí es que cuando las mujeres acuden a los mecanismos de la instancias del Estado sufren la victimización. Entonces, muchas veces eso les inhibe la posibilidad de la lucha. Por lo tanto, yo creo que hoy la pandemia como ha permitido mayor creatividad en ese sentido. Yo  he visto varios anuncios relacionados con teléfonos de atención psicológica y ya sabemos que mucha de la demanda de atención psicológica tiene la base la violencia que sufren las víctimas. Entonces es ahí donde pensaría yo que el movimiento feminista tiene desatar toda su creatividad para poder ser verdaderas acompañantes de la mujeres. Supimos, estuve leyendo por ahí, de que la RedFem había creado una aplicación. Necesitamos divulgar más todo eso, que se conozca eso a todo nivel, para que las mujeres usen todos esos mecanismos, porque por la propia experiencia, las mujeres tienen mucho miedo de acudir al Estado. La pandemia develó esa gran debilidad y simplemente la violencia contra las mujeres quedó subordinada a la emergencia. Entonces yo pienso que sí, hay una forma de hacer visible de una manera profesional, amigable, compasiva  lo que está pasando en torno a la violencia contra las mujeres. Pero salvaguardar la integridad y el bienestar también de las mujeres.  

 

Laura Auguirre Es bueno que traer a colación lo de la app porque una de las preguntas Xenia Ortiz está precisamente preguntando ¿cómo ha funcionado, Silvia, la app? Si tenés alguna información de esta herramienta tecnológica ha tenido un impacto.  

 

Silvia Juárez La AppFem, en realidad ya nació en el 2014 2015, se acaba de actualizar y nació bajo precisamente el planteamiento que hace de verdad qué niveles de confianza tenían las mujeres en las instituciones, pero también qué niveles de acceso a la información tenían, sobre todo la población joven, las mujeres jóvenes. Porque  veíamos como cierto paradigma de víctima en todas las campañas, incluso en las mismas campañas del movimiento, era una mujer adulta, era una mujer urbana, una mujer con hijos y no se pensaba en las jovenes, siendo las jovenes  las que nos estaban dando la vivencia, que tenían mayores índices de victimización. ¿Qué información hacemos llegar a las jóvenes y por qué medios? Entonces una fue para nosotros esa esa posibilidad de llegarles a las mujeres jóvenes y a hacer detecciones tempranas. Hoy la App tiene más de 250 descargas. Está posicionándose dentro del ranking a nivel de la región como de las 10 mejores aplicaciones para mujeres. Y esperamos empezar también toda una campaña de promoción que nos permita instalar entre las jóvenes pobres. Qué fue parte de nuestro diagnóstico. La redfen compuesta por las dignas, las mélidas y ormusa hizo un diagnóstico con mujeres sobrevivientes y lo que ellas planteaban saben bien interesante porque ellas hablaban Claro, primero reconocemos que el tema de la denuncia es una necesidad del Estado. No necesariamente de la víctima. De la víctima ess hablar, sentirse protegida. Pero lo que revelaban en este diagnóstico era que ellas necesitaban espacio de escucha y sentirse acompañada. Hay momentos en los que he flaqueado, lo que quisiera a las tres de la mañana es poder escribirle a alguien que alguien me dijera por favor, no hagas esto o no estás sola. Entonces, ¿qué institución pública puede hacer esto por mí?. Ningúna. Entonces la App  está pensada en fases. Ya estamos trabajando la fase de un chat precisamente que permita  hacer preguntas, hablar, explorar las mujeres, esas dudas que tienen, que a veces  un funcionario público uniformado detrás de un escritorio puede ser una barrera para hablar. Entonces pensamos que puede ser una herramienta útil, digamos, para las mujeres, no sólo por la información, sino por la capacidad de romper ciertos temores. También cuenta con una encuesta anónima en la que se evalúan todos los servicios públicos, como te trataron, cuáles eran las condiciones y si se siente satisfecha. Y es una información que se va a manejar en un informe que se va a ser entregado a las autoridades. Por supuesto, con total confidencialidad. De hecho, la encuesta no registra nombres, ni otro dato. Así que nos parece que es una forma en la que podemos también continuar recuperando la experiencia y el relato de las mujeres frente a la violencia.  

 

Laura Auguirre Muchas gracias Silvia y creo que vamos a recomendarla en Alharaca también. Yala recomendamos, una vez vamos a volver a hacerlo. Hay una pregunta más relacionada a los medios de comunicación y yo creo que esta importante también por el contexto ahorita en El Salvador y los acontecimientos de los últimos días, en los que además, dado que estamos además en una crisis política en la que el Presidente de la República tiene como una batalla campal, con los medios de comunicación, con el papel de la prensa, el papel de la prensa  Entonces, ¿qué buenas prácticas recomiendan ustedes a los medios en el trato de las historias y qué responsabilidades tienen los medios al promover la denuncia de los delitos en contra de las mujeres?  

 

Deisy Cheyne Bueno, es un tema que a mi me parece cada vez más complejo porque cuando hablamos de medios de comunicación ahora hay que incluir ahí a esas redes sociales que no tienen ningún límite, ni ético ni legal, nada. Entonces hay una especie de confusión ahora lo que es un medio de comunicación y las redes sociales, a qué debo atenerme, a dónde está la veracidad de las noticias. Es muy complejo. Entonces esto de verdad se convierte en un gran activo para la posibilidad de demandarle una ética a los medios de comunicación que permitan un abordaje adecuado y justo para las mujeres. Es bien complicado, pero en general, destacaría que se trata de que los medios tengan un conocimiento bastante científico de los problemas que atañen a las mujeres, del problema de los derechos humanos de las mujeres de manera crítica, para que no caigan en el panorama de la desinformación y de la revictimización que muchas veces pesa sobre las mujeres. Entonces, cuando en esas agendad públicas caen los problemas relacionados con la violencia contra la mujer se vuelven motivo de manipulación y descalificación. Al final no abonan en nada a ir avanzando de manera adecuada en la problemática, más bien lo agrava. Entonces hay muchas mujeres que están sufriendo violencia mediática en la lucha que quieren hacer contra la violencia. Es decir que esas defensoras se  convierten en víctimas de los medios patriarcales que usan todo para el poder que tienen para callar las voces de las mujeres. Es un gran problema. Yo creo que el movimiento de mujeres tendría que en este caso, fortalecer más la voz colectiva como movimiento y como sujeto político que constituimos las mujeres feministas para poder parar de manera más firme frente a toda esta avalancha de crítica, de burla. Porque es un discurso demasiado dañino para la integridad de las mujeres en general. A mi me da como gran pánico imaginarme en el contexto electoral lo que significará esto. Por qué la violencia sexual en particular se está usando para atacar al adversario y se está buscando, y ese pareciera ser que es como un gran tema que se estamos usando para provecho político electoral. Entonces el movimiento de mujeres tendíamos elevar una voz mucho más firme y más contundente frente a este problema. Así como tuvimos un procurador que se indignó por el uso de la figura de un niño por el propio presidente de la República y que fue una respuesta inmediata y muy contundente, de la misma manera, escribirle a estas instancias del Estado que no dejen pasar otro tipo de la violencia contra las mujeres, que es un problema de toda la sociedad.  Tendríamos que exigir más la presencia del ISDEMU que tendría que estar siempre pronunciándose por este tipo de criminalización que se hace de la lucha feminista y de la lucha de las mujeres. Entonces yo pensaría que es un desafío, pero que hay que entrarle de manera muy creativa y con una posición política muy clara para exigir a todas las instancias del Estado que no permitan esto y también negociar con los medios de comunicación, dialogar con ellos, interpelarlos para que no se presten a ésta, a este elemento  que abona a agravar más la violencia contra la mujeres.  

 

Silvia Juárez Bueno yo creo que hay varios elementos que considerar. El primero es que ningún espacio está exento de que pueda ocurrir la violencia contra las mujeres, porque no es un tema de algunos hombres que ejercen violencia contra la mujer, sino un sistema inscrito en todos los estados y todos los todos los poros de la vida. Lo segundo es que, como decía, volviendo a los dos parámetros sobre las víctimas, el reconocimiento de estatus de víctima sobreviviente y el ser tratada con dignidad y respeto. Cuando estamos frente a un hecho de victimización, el abordaje ético de la noticia implica en primer lugar centrar la noticia en el hecho y en todo caso …siempre les digo: ‘si busca la noticia busquen al agresor, quién era, qué hacía, qué vida tenía.  Pero no centrarnos en la víctima. ¿Por qué? Porque es el primer mecanismo de respuesta que tiene que tener un Estado a la hora de detectar un hecho de violencia es la prestancia, la protección. Qué ocurre cuando yo salgo y digo bueno, acá hay una víctimade este y este señor. Y además, como dice Daisy Cheyne, ahora usamos una herramienta en que las mujeres no enfrentan a un agresor, que tienen enfrente que lo conocen, sino que se exponen a miles de agresores que se juntan para continuar  esa victimización y ¿qué ya ha pasado?. Vemos los comentarios en redes sociales alrededor de la noticia. Hay un trato totalmente deshumanizado. Hay un trato totalmente misógino, con mensajes cargados de odio, de terror y además de amenazas, incluso. Entonces una dice, realmente una víctima quiere eso, decide romper su silencio para verse envuelto en eso. Entonces ahí vemos que el mismo Estado no solo tiene una responsabilidad por la tolerancia, porque no fue capaz de evitar que los hechos ocurrieron, sino porque además utiliza el hecho y en vez de proteger lo que hizo fue exponerla  a una segunda victimización más simbólica. También es importante y creo que como recomendación, mucho se ha hablado,  descalificado el tema de las políticas y en los medios ellos han mantenido una especie desde hace muchos años, el tema de los códigos éticos dentro de los de los medios de comunicación. Si es un código ético, es el que marca todo, se instala en todo tu pensamiento, planteamiento. Si es un código ético, por ejemplo, de igualdad. Yo no voy a tolerar o mi equilibrio, todas mis decisiones están traspasadas por eso. pero cuando vemos realmente los códigos éticos sirve como un compromiso, como una forma de lavarnos la cara, si lo vamos a hacer, pero en realidad no se aplica. No tienen mucha fuerza vinculante y no hay manera que los obliguemos y se escudan mucho también en el tema de la libertad de expresión, pero de hay que ver también hay resoluciones de la Sala frente a eso. ¿Qué quiero decir? Que a veces es importante también trabajar con otras cosas que son obligatorias, como por ejemplo las políticas de igualdad y de atención a la violencia contra la mujer. Porque a veces se piensa, y eso también hay que romper, ese mito de que las políticas de este tipo lo que hacen es eliminar toda, eliminar la violencia. Lo que estas políticas ayudan es precisamente a sacar el polvo de abajo de las alfombras.  Cuando ya tenemos una política de género empiezan a emerger toda una serie de casos que antes, por tu ceguera, muchas veces misógina, no te permitía ver. Entonces yo tengo más sospecha de  las instituciones o espacios en los que tienen cero casos, pero que tampoco tienen políticas o que no los implementan. Entonces me parece que las políticas son una oportunidad para que las instituciones se permitan empezar a mapear, empezar a hacer emerger todo ese silenciamiento que hay y empezar a evitar nuevas victimización. Por lo tanto, no debemos sumar tanto menosprecio a estas formas de abordaje también de la violencia. Y los mecanismos sancionatorios, penal, los  avisos,  que son de ley. Ahí que no se pueden eludir. Pero también la prestancia a la protección de las víctimas. Cuando tenemos una víctima enfrente que hemos detectado, le escuchamos para saber sus necesidades y nos permitimos también acompañarla y protegerla, ante todo porque es el elemento más importante y es la única que de todo ese escenario no elegió ser vícitma.   

 

Laura Auguirre Muchas gracias Silvia y creo que es muy importante lo que está diciendo precisamente también para pensar en alternativo o más que alternativas, para ver qué instrumentos son con los que contamos y no sólo con el proceso penal, lo que casi siempre o lo primero que se nos ocurre cuando hablamos de este tipo de casos. Hay una pregunta que me interesa muchísimo plantearla y es algo de lo que casi no se habla o esta invisible en los casos de mujeres con discapacidades. Jannet está preguntando: “En el caso de las mujeres con discapacidades es diferente, ya que no sólo se les toma las declaraciones porque siempre se les pone de motivo el echo de tener una discapacidad y en otras ocasiones ni siquiera se dan cuenta debido a que la discapacidad severa y no pueden transmitir que se necesita apoyo. ¿Qué estrategias se usan estas mujeres, cómo ser solidarias con ellas también ante estas situaciones a veces tan extrema?  

 

Silvia Juárez Quizá uno de los desafíos que tenemos es precisamente reconocer la diversidad de las mujeres. Ls mujeres  son diversas. Igual tenemos retos acompañar, escuchar a mujeres que enfrentan una discapacidad, como por ejemplo las niñas, adultas mayores, pero en el caso de la mujer con discapacidad, por ejemplo, la App incluye algunas secciones con la versión audible para mujeres ciegas y también los video, que fueron apoyados por la Unidad Técnica de Justicia y otras instituciones con lenguaje de señas salvadoreño para mujeres sordas. Hemos acompañado en esta experiencia como bien dice Jannet, en efecto a los obstáculos que normalmente afrontan las mujeres se suman otros de mayor crisis que impiden a las mujeres acceder a la justicia y verse protegidas. Por ejemplo, vemos cómo no hay una cartera de personas traductoras e intérpretes del lenguaje de señas salvadoreña. No hay formularios en braille. Y que arrastramos cosas más structural, como cuánta población alfabetizada en braille y cuánta población con discapacidad alfabetizada en LESA  hay. Entonces, qué pasa, las victimizaciones suelen ser en el ámbito, en el espacio privado, en el ámbito de la confianza. Justo precisamente con las personas con las que viven, que son la única con las que te puedes dar a entender. Entonces, ¿cómo romper eso? Nos parece que es un reto también el reconocer esa diversidad de las personas, esa necesidad diferentes unas de otras y poder trabajar también para ellas y reconocer incluso la violencia específicas que llegan a enfrentar, a razón de que no es comprensible todas sus condiciones.  

 

Deisy Cheyne Bueno, yo les comento una cosa. En la universidad luterana salvaodreña donde yo trabajo, tenemos una política y una política de cero discriminación, estigma y en el marco de esta segunda política está el tema de la discapacidad. Entonces hay toda una política relacionada a atender, en la medida de lo posible, discapacidades o dar servicios de tal manera que no se conviertan en obstáculos para estudiar en la universidad. Esto nos ha obligado, por ejemplo, a construir pasillos para las personas con un problema de movilidad o diseñar clases de tal manera que las personas ciegas también puedan hacer normalmente su carrera universitaria. Entonces, a me ha impresionado mucho, por ejemplo, en el caso de las mujeres ciegas, cómo ellas a partir de que son de esta asociación de mujeres ciegas y ha recibido mucha capacitación, han estado muy empoderadas a través de conocer sobre sus derechos y en exposición, y un empoderamiento tan grande, que les permite, con toda seguridad y con mucha firmeza, salir adelante. Ya hay varias mujeres graduadas con carreras como Trabajo Social, Educación, que ellas han podido culminar, pero a partir de que en la universidad se toman medidas específicas para apoyarles a ella y ellos también. Entonces yo creo que en cada institución debe haber ese reconocimiento de que esas necesidades especiales que tienen estas personas, que requieren medidas también especiales y específicas para ellas en El Salvador. Entonces hay que seguir sensibilizando a la sociedad y exigiendo que las instituciones tomen sus propias medidas internas para poder responder adecuadamente a este grupo humano de nuestra sociedad.  

 

Laura Auguirre Muchas gracias Deisy y Silvia, casi estamos con el tiempo encima y todavía quedan varias preguntas, pero me gustaría… de hecho se acaba de hacer una pregunta con las que me gustaría cerrar el conversatorio, pero antes hay una de Jimena de cara a las elecciones del otro año. ¿Qué aspectos deberíamos tener en cuenta a la hora de analizar las plataformas legislativas de los partidos políticos y su inclusión o no del combate a la violencia de género? Plantear esto para que lo respondamos ahora. Y para cerrar, me parece muy importante la pregunta ¿Cómo funciona el tema de las medidas cautelares en medio de la emergencia? Por si alguna necesita esta información, y ¿qué podemos hacer si conocemos a alguien o si estamos nosotras en una situación de violencia?  

 

Deisy Cheyne Bueno, esta segunda que la asuma Silvita que es la expera en eso. En la primer pregunta a mi me parece bien importante algunas reflexiones sobre todos esos mecanismos que crearon en la Asamblea Legislativa para favorecer la igualdad de género y de igualdad, que se ha invertido muchísimo. Todas estas son estructuras pensadas para involucrar a estas mujeres diputadas y para que sean un mecanismo de favorecer toda la lucha en favor de los derechos de las mujeres. Entonces, yo creo que deberíamos repensar bien cuáles son esas atribuciones y las funciones mismas que tienen esas estructuras, para que sean mucho más efectivas, para pensarlas de manera más política y que de verdad sean útiles para la lucha por los derechos de las mujeres. Porque si no se invierte muchísimo, pero al final, pues como son aprovechadas,  las mujeres empoderando, reconocen que las mujeres políticas con un gran papel en la sociedad. Pero que en su calidad de funcionaria pública están al servicio de los derechos de las mujeres en general, no sólo de sus propios derechos como mujeres políticas que son. Entonces ahí yo creo que una demanda afinada en torno a esos mecanismos internos que ya existen, cómo nos podemos hacer realmente más prácticos, más útiles para las transformaciones que las mujeres necesitamos.  

 

Silvia Juárez Bueno, yo solo agregar que siempre debemos analizar las propuestas. Ya ha quedado demostrado que pueden llevar un plan  con muchos o muchos adornos, con mucha fuerza, con muchas propuesta, pero que no necesariamente se van a cumplir. Entonces, ¿de qué depende que alguien que ofrece algo lo cumpla?. Y yo le pediría a la ciudadanía como ciudadanía, como un acto de democracia, analizar sin estructuras partidarias realmente la igualdad, por motivos de sexo, es un elemento ético que se va a valorar en todas las decisiones que estas personas tomen. Si no estamos seguros de eso, aunque lleven mujeres, aunque nos ofrezcan los planes, es muy probable que tengamos una respuesta adversa. Entonces para ello es necesario que el electorado vaya madurando también estas demandas de compromisos reales, de personas que tengan una ética capaz de cumplir con principios tan esenciales como el artículo 3 de la Constitución. Sobre la pregunta qué tiene que ver con las medidas de protección. Bueno, sobre todo en términos de confinamiento, sabiendo que tenemos muchas limitaciones, la Corte Suprema de Justicia, a partir de los juzgados especializados para una vida libre de violencia, discriminación activó,correos electrónicos y número de WhatsApp de los juzgados de instrucción a los que se pueden solicitar las medidas de protección. También pueden abocarse a las UniMujer que tienen la potestad incluso para decretar medidas de protección al menos hasta por 48 horas, mientras se pone en conocimiento de un juez. Y también sabemos verdad que instituciones como la PGR, que han activado un número de WhatsApp para solicitudes de acompañamiento. Entonces sabemos que a veces son recursos muy limitados, pero que están a disposición y que pueden. O sea, que tienen una asistencia remota. En este sentido son los menos, pero pretendemos que si hay una necesidad de asilo se debe hacer.  ORMUSA tiene un centro atención legal que activo para asistencia remota y es el 77 551004. Lo que nosotros hacemos es coordinar con la institución e incluso hemos logrado que la Policía vaya a tomar la denuncia de manera domiciliar, que favorezca el transporte de las víctimas, etcétera. Por supuesto, el tema de las medidas de protección es un tema también que todavía tenemos que trabajar mucho, cuál es el seguimiento que tienen las medidas. Es un reto también.  

 

Laura Auguirre Muchísimas gracias Silvia. Muchísimas gracias. Lamentablemente el tiempo se nos ha acabado y queremos ser también respetuosas con la hora que habíamos propuesto. Pero es un tema abierto y yo quisiera aprovechar para dejar la puerta también abierta a que volvamos a reunirnos y seguir hablando, cosas también más específicas del tema donde podamos ir profundizando. Sus aportes han sido muy buenos. Gracias por abrir esta discusión en Alharaca que teníamos pendiente también de poner el tema en nuestros conversatorios y también dejamos abierta la puerta para buscar formas en que podamos apoyarnos mutuamente, en que podamos difundirla la App,  difundir las información que ustedes van sacando, etcétera. Así que les agradezco mucho. Le agradezco a todas las que participaron, las que estuvieron con nosotros y por sus preguntas vamos a enviarles al mismo correo la publicación del video del coloquio, además de una relatoría y la transcripción para que ustedes puedan tenerlo allí y compartirlo también con otras personas. Y bueno, espero que tenga un fin de semana bueno, descansen, cuídense y muchísimas gracias. Hasta luego.  

 

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